Amplitud de control
El número de subordinados directos de los que es responsable un responsable.
La amplitud de control se refiere a cuántas personas dependen directamente de un único responsable. Determina cuánto tiempo puede dedicar ese responsable a cada persona, con qué rapidez fluyen las decisiones y cuántos niveles necesita una jerarquía.
Una amplitud estrecha permite una supervisión y un desarrollo cercanos, pero añade capas de gestión y coste; una amplitud amplia aplana la estructura y fomenta la autonomía, pero puede sobrecargar a los responsables. El equilibrio adecuado depende de la complejidad del trabajo y de la madurez del equipo.
Revisar las amplitudes en toda una organización, algo fácil de hacer a partir de un organigrama preciso, puede revelar responsables sobrecargados, capas innecesarias o equipos poco apoyados. Es una perspectiva útil durante la reestructuración y la planificación de la plantilla.








































